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CAPAS DE LA TIERRA

Litosfera

Litosfera

Conoce a continuación qué es la litosfera de la Tierra, cuáles son sus características, sus diferentes tipos, su composición, importancia, movimiento, imágenes y muchos otros datos curiosos.

¿Qué es la litosfera?

La litosfera o litósfera es la capa sólida y exterior de la Tierra, compuesta por la parte superior del manto sólido y la corteza terrestre; estas son las dos capas más externas en la estructura interna de la Tierra. La litosfera está limitada por la atmósfera anterior y la astenosfera (capa viscosa del manto superior).

Características y estructura de la litosfera

  • La litosfera es la capa más rígida de todas las capas de la Tierra. Aunque las rocas de la litosfera se consideran elásticas, no son viscosas.
  • La litosfera también es la capa más fría de las capas internas de la Tierra. Sin embargo, aunque la capa superior de la litosfera suele tener la misma temperatura que el medio ambiente, este valor aumenta en 35 ° C por cada 100 metros debajo de la superficie, alcanzando temperaturas tan altas como 1280 ° C en el límite donde comienza la astenosfera.
  • Existen dos tipos de litosfera: la litosfera oceánica y la litosfera continental. La litosfera oceánica está asociada con la corteza oceánica y es ligeramente más densa que la litosfera continental. La litosfera continental, asociada con la corteza continental, puede ser mucho más espesa que la oceánica.
  • Las placas principales de la litosfera incluyen la placa africana, la placa antártica, la placa euroasiática, la placa indo-australiana, la placa norteamericana, la placa sudamericana y la placa del Pacífico.
  • La litosfera oceánica tiene entre 50 y 100 km de espesor. La litosfera continental tiene de 40 a 200 km de espesor.

Composición de la litosfera

La palabra litosfera se deriva del griego «lithos», que significa roca.

La litosfera oceánica está compuesta por una corteza máfica. «Máfico» se refiere a un mineral de silicato, rico en magnesio y hierro. Las rocas máficas incluyen basalto, gabro y dolerita, y los minerales máficos incluyen olivino y piroxeno. El manto oceánico está formado por rocas ultramáficas, cuya composición es mayormente magnesio y hierro.

A diferencia de la litosfera oceánica, la litosfera continental está formada por minerales félsicos, los cuales son rocas ígneas creadas por elementos que forman feldespato y cuarzo. Un mineral félsico común es el granito.

Tipos de litósfera

Existen dos tipos de litosfera: la litosfera oceánica, que se asocia con la corteza oceánica, se ubica en las cuencas oceánicas y tiene aproximadamente 50-100 km de espesor, y la litosfera continental, que se asocia a la corteza continental y tiene un rango de espesor entre 40 y 200 km, de los cuales aproximadamente 40 km son de corteza.

La litosfera oceánica se espesa a medida que envejece y se aleja de la dorsal oceánica. Este espesamiento se produce debido al enfriamiento conductivo que convierte a la astenosfera (caliente) en manto litosférico; como resultado la litosfera oceánica se vuelve cada vez más densa con el paso del tiempo. Durante decenas de millones de años la litosfera oceánica se mantiene menos densa que la astenosfera, pero se sabe que poco a poco va aumentando su densidad, llegando a ser incluso más densa que la astenosfera.

Cuando una placa continental se une con una placa oceánica, en una zona de subducción, la litosfera oceánica siempre se hunde debajo de la litosfera continental.

De esta forma, la nueva litosfera oceánica se va formando en las dorsales oceánicas y el manto se recicla en las zonas de subducción. Así se explica porqué la litosfera oceánica es mucho más joven que la litosfera continental; la litosfera oceánica más antigua tiene aproximadamente 200 millones de años, mientras que algunas partes de la litosfera continental tienen miles de millones de años.

Placas tectónicas (Movimiento de la litosfera)

La característica más conocida sobre la litosfera de la Tierra es su actividad tectónica, que describe la interacción entre enormes losas de litosfera, llamadas placas tectónicas.

La litosfera se divide en 15 placas tectónicas principales: América del Norte, Caribe, Sudamérica, Escocia, Antártica, Eurasia, Arabia, África, India, Filipinas, Australia, Pacífico, Juan de Fuca, Cocos y Nazca.

La mayor parte de la actividad tectónica terrestre tiene lugar en los límites de estas placas, donde pueden colisionar, desgarrarse o deslizarse una contra la otra.

¿Por qué se mueven las placas tectónicas?

Capas de la Tierra

La roca fundida que se encuentra en las profundidades de la Tierra circula debido a las corrientes de convección. Al encontrarse en un estado semilíquido, esta roca se comporta como cualquier otro fluido, elevándose desde el fondo del manto una vez que se torna más caliente y menos densa por el calor del núcleo terrestre. A medida que la roca pierde calor en la corteza, se vuelve relativamente más fría y densa, por lo que desciende nuevamente hasta el núcleo. Se cree que esta circulación constante de la roca fundida es una de las causas que contribuye a la deriva continental (movimiento de las placas tectónicas).

Otra fuerza impulsora de la tectónica de placas es la gravedad. Cuando se encuentran dos placas de litosfera oceánica, la litosfera oceánica más densa se sumerge debajo de la otra placa y se hunde en el manto; este proceso se denomina subducción. La litosfera oceánica que se hunde arrastra el resto de la placa tectónica, causando el movimiento de las placas y algunos de los eventos geológicos más dramáticos de la Tierra. Los terremotos, los volcanes, la orogenia o formación de montañas y las fosas oceánicas profundas se pueden formar a partir de la actividad tectónica de la litosfera.

Esta actividad también puede dar forma a la propia litosfera. Tanto las litosferas oceánicas como las continentales son más delgadas en los valles de las cuencas y en las dorsales oceánicas, donde las placas tectónicas se están alejando unas de otras. En esas zonas, el grosor de la litosfera es similar al de la corteza terrestre.

El movimiento de las placas crea tres tipos de límites tectónicos: convergente, donde las placas se mueven una dentro de la otra; divergente, donde las placas se separan; y de transformación, donde las placas describen un movimiento lateral entre ellas.

Límites convergentes

Cuando dos placas o masas terrestres colisionan, la corteza se arruga y se forman cadenas montañosas. Por ejemplo, India y Asia se estrellaron hace aproximadamente 55 millones de años, dando lugar al Himalaya, el sistema montañoso más alto de la Tierra. A medida que el “aplastamiento” continúa, las montañas se siguen elevando; todo indica que el Monte Everest (punto más alto de la Tierra) puede ser un poco más alto mañana de lo que es hoy.

Estos límites convergentes también se observan cuando una placa oceánica se sumerge bajo una masa terrestre, en un proceso llamado subducción. A medida que la placa superpuesta se levanta, da lugar a nuevas cadenas montañosas. Por su parte, la placa hundida en el manto se derrite y puede ser arrojada como parte de las erupciones volcánicas; así se formaron algunas de las montañas de los Andes en América del Sur.

Límites divergentes

En los límites divergentes del océano, el magma de las profundidades del manto terrestre se eleva hacia la superficie y ejerce una fuerza de separación entre dos o más placas. La brecha resultante provoca el surgimiento de montañas y volcanes, el fondo del océano se renueva y las cuencas oceánicas gigantes se ensanchan.

Este proceso también se puede apreciar en tierra mediante la formación de canales enormes, como el Gran Valle del Rift en África, surgido a partir de la separación entre dos placas. Se estima que si estas placas continúan divergiendo, en millones de años el este de África se habrá separado del continente para formar una nueva masa terrestre; una cresta en medio del océano marcaría el límite entre las placas.

Límites de transformación

La falla de San Andreas en California es un buen ejemplo de lo que es el límite de transformación. En este caso dos placas se mueven una contra otra a lo largo de lo que se conoce como fallas de deslizamiento. Estos límites no producen montañas u océanos, pero su movimiento a menudo provoca grandes terremotos, como el de 1906 que devastó San Francisco.

Ejemplos de placas de la litósfera

Placa norteamericana. La placa tectónica de América del Norte abarca la mayor parte de la superficie de América del Norte, así como Groenlandia, el Caribe septentrional, partes de Siberia (Rusia), Islandia y las Islas Azores (Portugal). Está en contacto con las placas de Eurasia, África, Sudamérica, Caribe, Cocos, Rivera, Gorda, Juan de Fuca, Explorer, Pacífico y Okhotsk. Tal y como sugiere el número de placas vecinas, la placa de América del Norte presenta una gran actividad tectónica.

Placa del Pacífico. La placa del Pacífico es la placa tectónica más grande de nuestro planeta, aunque actualmente se está reduciendo a medida que el Océano Atlántico aumenta de tamaño y empuja a la Placa de América del Norte lentamente hacia el oeste. Este movimiento ha creado zonas de subducción que provocan la erupción de volcanes, terremotos y tsunamis. La placa del Pacífico está rodeada de placas grandes y pequeñas, cuyos límites tectónicos han sido la causa de 1.500 volcanes que han estado activos en nuestro tiempo histórico.

Función e importancia de la litosfera

La litosfera es una capa muy importante, ya que es el área sobre la cual se encuentra la biosfera (seres vivos de la tierra).

Si no fuera por las placas tectónicas de la litosfera, no habría cambios en la Tierra. Las placas tectónicas cambian debido a las corrientes de convección que tienen lugar más abajo en el manto, y dan lugar a la formación de montañas, la erupción de volcanes y los terremotos. Si bien esto puede ser devastador a corto plazo, existen beneficios a largo plazo, como la formación de nueva vida vegetal, la creación de nuevos hábitats y el estímulo a la adaptación.

También es la fuente de casi todos nuestros recursos; es una capa rica en elementos como hierro, aluminio, calcio, cobre y magnesio, que han sido utilizados por la humanidad durante milenios para la fabricación de herramientas y maquinarias.

La interacción entre la litosfera y la biosfera permite que los compuestos orgánicos de esta útima queden enterrados en la corteza y luego sean desenterrados en forma de petróleo, carbón o gas natural, que podemos utilizar como combustibles.

Este proceso, en combinación con la atmósfera y la hidrosfera (agua), proporciona una fuente estable de nutrientes para la vida.

Imágenes de la litosfera

Respuestas rápidas a preguntas frecuentes